El Gobierno nacional estudia una reforma profunda del Programa Médico Obligatorio (PMO), el sistema que establece qué prácticas, tratamientos y medicamentos deben cubrir de manera obligatoria las obras sociales y las empresas de medicina prepaga en Argentina.
La iniciativa fue confirmada por el superintendente de Servicios de Salud, Claudio Stivelman, quien sostuvo que el esquema actual necesita una actualización luego de años de ampliaciones y modificaciones normativas. Según explicaron desde el sector, actualmente existen más de 100 normas que fueron incorporando nuevas coberturas sin una fuente de financiamiento clara.
Entre los puntos que se analizan aparece la posibilidad de establecer criterios más estrictos para definir qué medicamentos, terapias y tecnologías médicas deberán integrar la cobertura obligatoria. El objetivo oficial sería reducir la judicialización del sistema de salud y controlar el fuerte incremento de costos que afrontan obras sociales y prepagas.
Además, el Gobierno evalúa crear una Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias que tendría la función de determinar qué tratamientos cuentan con respaldo científico suficiente para ser incorporados al sistema obligatorio.
Dentro del debate también se encuentran las coberturas integrales vinculadas a discapacidad, tratamientos de alto costo, fertilización asistida, salud mental y enfermedades poco frecuentes, prestaciones que actualmente generan una fuerte presión económica sobre el sistema de salud. Distintos sectores advierten que cualquier modificación podría impactar directamente en el acceso de miles de pacientes a terapias, medicamentos y acompañamientos especializados.
La discusión ya genera preocupación en organizaciones de pacientes, profesionales y prestadores de salud, debido al posible alcance que podrían tener los cambios sobre millones de afiliados en todo el país.

































