¿Qué es el SEO? *Por Ariel Szeinbaum

No es un error ortográfico. Se viene la nueva era donde posicionarse en Internet excede los temas comerciales. Las empresas logística deben desembarcar en él si esperan ponerse a tono con el e-commerce.

Al escuchar la palabra “SEO” muchos lo asocian directamente con el “CEO” de una empresa. Y pueden pensar que lo están pronunciando mal o que es una variante millennial de la sigla que representa al gerente general de una compañía. El SEO (Search Engine Optimization) es la disciplina que trabaja sobre los sitios web para mejorar las posiciones en los rankings de los motores de búsqueda (en Google básicamente), de una forma orgánica. Es decir salir mejor posicionado en los resultados naturales que devuelve el buscador ante las miles de millones de preguntas (a través de las búsquedas) que le hacemos a diario.

El algoritmo de Google evoluciona permanentemente y va depurando selectivamente los sitios que arroja en sus resultados. Cada vez queda menos lugar para sitios sobre optimizados con la clara intención de generar tráfico sin un contenido relevante de cara al usuario. La experiencia del usuario es uno de los factores más determinantes para el éxito de un sitio web. Muchos SEOs (sobre todo de la escuela “White Hat”) definen la disciplina como “Search Experience Optimization”, mejorar la experiencia del usuario en las búsquedas. Pero no es lo único que cuenta a la hora de rankear tu sitio web. Podríamos definir 3 pilares fundamentales del SEO en: 1) Popularidad (autoridad), 2) SEO Onpage (optimización del contenido – arquitectura web) y 3) Experiencia de usuario al interactuar con el sitio. Podríamos hablar aquí sobre cada uno de los pilares del SEO pero amerita volver más al detalle en otro momento.

SEO vs. SEM

Como todo lo bueno, tendemos a plantear el juego mental de definir que es mejor cuando vemos que algo funciona y se destaca. No son ajenos a esta máxima el SEO y el SEM (SEO + PPC). El SEM son todas aquellas técnicas en canales pagos para conseguir tráfico cualificado (Google Adwords, Facebook Ads, Instagram, Twitter, etc). Tiene una gran ventaja que es la posibilidad de segmentar nuestro “Buyer Persona” por ubicación geográfica, sexo, edad e intereses entre tantas otras variables. A corto plazo puede ser la estrategia más efectiva pero hay que tener en cuenta que todo el tráfico que se consiga sólo se sostendrá mientras sigamos invirtiendo dinero en las campañas.

¿Entonces qué hago?

Como todo en la vida, depende. Cada negocio es diferente. Si da la posibilidad de armar una estrategia de marketing desde cero, no dudaría en aprovechar todos los canales posibles. SEO y SEM acompañado de una fuerte comunicación de Branding en redes sociales. Pero lo que más va a rendir a largo plazo, sin dudas, es el SEO. Es la inversión que mejor ROI da y una vez conseguidos ciertos objetivos de autoridad y tráfico, logra mantenerse en el tiempo (quizás años en algunos casos), con un buen mantenimiento en contenidos y enlaces. Ese es el momento que podemos desacelerar la inversión en SEM, quedando en un modelo básico de pauta y aprovechando lo cosechado con el trabajo SEO realizado.

Cómo empezar

El primer paso es realizar una Auditoría Web para conocer el verdadero estado del sitio de cara al usuario y al SEO. Mediante diferentes herramientas podemos detectar múltiples oportunidades de mejoras a implementar. A partir de allí se diseña una estrategia, con diversas acciones, para escalar el crecimiento orgánico de visitas y sobre todo (lo más importante) la venta de tus productos o servicios.

*Por Ariel Szeinbaum, presidente de Fábrica Digital

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