Se anunció la aplicación de nuevas medidas para sancionar a conductores que, en el marco de siniestros viales, provoquen daños en el mobiliario urbano y en bienes que forman parte del patrimonio público.
La disposición se encuadra en la Ordenanza N.º 3949/2019, que prevé penalidades ante conductas imprudentes al volante, especialmente en situaciones donde se detecta alcoholemia positiva y se generan destrozos en espacios o elementos de uso común.
Desde el área de tránsito se indicó que, además de las infracciones correspondientes por manejar bajo los efectos del alcohol, se sumarán multas adicionales y sanciones complementarias cuando se registren daños en estructuras como luminarias, señalización, edificios públicos, monumentos u otros componentes del entorno urbano.
Asimismo, la normativa establece que los responsables deberán hacerse cargo de la reparación o reposición de los bienes afectados, cubriendo la totalidad de los costos necesarios para restituirlos a su estado original.
La medida apunta a reforzar la responsabilidad al conducir, desalentar actitudes negligentes y proteger los espacios compartidos. De esta manera, se busca dejar en claro que los perjuicios ocasionados al patrimonio común implicarán consecuencias económicas directas para quienes los provoquen.
Finalmente, se insiste en la importancia de respetar las normas de tránsito y circular con prudencia, promoviendo una convivencia más segura y el cuidado del entorno que pertenece a toda la comunidad.





























