Marina Rega, emprendedora y generadora de conciencia

“Siempre busqué el equilibrio en todo, en mi interior, en lo personal, en lo laboral. Trato de estar siempre en equilibrio conmigo misma y con el medio en el que vivo. Me gusta mucho la palabra equilibrio. Y ‘verde’ porque mi idea es ir asociando todo a la naturaleza y trabajar todo en un sistema porque no estamos aquí aislados. Este emprendimiento intenta acercarnos a lo antes”.

De esta forma, simple y directa, Marina Rega, que además es licenciada en Gestión Ambiental, explicó las razones de bautizar su emprendimiento con el nombre “Equilibrio Verde”. ¿Y qué es Equilibrio Verde? Es un proyecto emprendedor en plena ebullición en el que más que vender, lo importante es generar conciencia y, más importante que la satisfacción de hacerlo, evitarle al ambiente más químicos, plásticos y deshechos.

Actualmente tiene 35 productos. Algunos de marca que compra a distintos proveedores, y otros que fabrica ella en su laboratorio donde “cada vez voy probando más productos para ofrecer, como champús y acondicionadores sólidos para el cabello; velas de cera de soja, que son un reemplazo de las velas tradicionales, champú para canes”.

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Entre los productos ya elaborados que revende hay hisopos de papel, copitas maggacup que reemplazan a la toallitas y protectores femeninos, cepillos de dientes de bambú, pero adelantó que “quiero incorporar todo lo relacionado con lo que diariamente se usa para la higiene personal y productos de cosmética de origen natural”.

“Lo del laboratorio surgió porque necesitaba un lugar para almacenar toda la materia prima, al que luego tuve que ir equipando con mesadas, bachas, anafe, pero que principalmente sea armonioso, que me permita trabajar tranquila”, señaló.

Marina no sólo se propuso poner en marcha un emprendimiento, haciendo algo que le gusta y que la conecta con su entorno y el ambiente que la rodea. Además, se enfocó en experimentar un cambio de hábitos desde lo personal. “Yo empecé con esto porque necesitaba un cambio y por eso empecé a usar estos productos alternativos a los que usamos diariamente, y después mi familia también quiso usarlos, y mis amigos también y luego cada vez más gente se fue enterando de boca en boca. Entonces empecé con este emprendimiento”, contó a 24Veinte Magazine.

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El suyo es un emprendimiento innovador tanto desde la utilización de sus productos como desde el concepto de su elaboración, “porque, por ejemplo –dijo- el champú o el acondicionador que hago tienen estado sólido con la forma de un pan de jabón. Y uno hace la misma espuma y el otro desenreda tal como lo hacen los productos químicos tradicionales que se usan en envases plásticos. La diferencia con mis productos es que los usás, los dejás en una jabonera y a la vez siguiente los seguís usando. Son naturales y no tienen químicos que nos agredan a nosotros o al ambiente, y no generan deshechos plásticos”.

Hacer un producto natural para Marina es, “además de utilizar materiales naturales, trasmitirle a cada uno una energía especial, como en el caso de la vela de soja que la idea es que cuando la enciendas, transmita algo”.

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Pero su proyecto va más allá de lo que hace y por eso conecta con otros emprendimientos, en lo posible locales, para avanzar con el suyo en cuanto a los envases, “porque uso envases de cerámica, de cemento, de papel reciclado con semillas con las que hago etiquetas plantables, y entonces, en vez de tirar la etiqueta a la basura la rompés y la plantás para que crezca una planta en una maceta”.

Si además de necesitar un champú y un acondicionador; o desodorantes; unas velas o cepillos de dientes, también te resulta imperioso y determinante proteger el ambiente, el suelo, el agua, los bosques y el aire, entonces Marina te espera en el Instagram @Equilibrio.verdee