Claves para la inserción en el modelo de “Educación a distancia”

El desafío se disparó por una situación inevitable: una pandemia global que nos obligó a pasar mucho tiempo en casa. Pero podemos tomarlo como una oportunidad para preparar a los niños y adolescentes con discapacidad a enfrentar un futuro en el que la educación a distancia parece estar ganando cada vez más terreno.

Diversas iniciativas apuntan a alcanzar un objetivo multidimensional: que el niño estudie, continúe aceitando sus mecanismos de aprendizaje tanto con los docentes como con los profesionales de apoyo y, fundamentalmente, que esté en contacto social con sus compañeros y amigos.

Estamos frente a una modalidad de emergencia: lo que hoy vemos no es en realidad lo que se conoce como “escuela online”. Pero es esperable que en el futuro convivan el formato presencial y el remoto. Por eso, necesitamos preguntarnos qué nos deja esta experiencia –a la que debimos incorporarnos sin previo aviso ni preparación- y qué lecciones aprendidas ganamos para el futuro.

La escuela en casa representa una oportunidad enorme de aprendizaje para todas las partes: para el alumno, para la familia y, por supuesto, para los docentes, que tienen la posibilidad de demostrar toda su capacidad de adaptación y toda su creatividad, dos herramientas esenciales en el bellísimo camino que es el encuentro con la diversidad.

Por Jennifer Jarak, Fundadora y Directora de Acciona por la Inclusión