Chaco y el desafío aventura del “Impenetrable”

Partiendo desde Resistencia, capital provincial, el itinerario permite vislumbrar la mixtura cultural que constituye al Chaco argentino. Inmigrantes, criollos y aborígenes, todos han aportado desde sus más diversas tradiciones conformando una nueva cultura: la chaqueña. Este recorrido incluye desde contemplación de obras de arte, edificios y museos, hasta visitas a colonias aborígenes; y culmina entremezclándose con una irrechazable propuesta de turismo rural.

Hacia el centro de la provincia, la localidad de Roque Sáenz Peña lanza una invitación a disfrutar del más apacible y relajante turismo salud. En un complejo acondicionado con las comodidades necesarias, y armonizado con aguas hipermarinas e hipertónicas indicadas para más de 40 aplicaciones terapéuticas, Chaco brinda a sus visitantes un combo de relax y confort que nadie querrá privarse de experimentar.

A escasa distancia, el Complejo Ecológico Municipal Roque Sáenz Peña, constituido por un zoológico en marco natural y una reserva botánica, permite el primer contacto con la naturaleza viva del Chaco, iniciando el circuito de ecoturismo más apasionante del norte de Argentina. El Impenetrable Chaqueño completa esta oferta turística con su enigmático y desafiante terreno pleno de especies y paisajes magníficos.

Aventura y naturaleza, el Impenetrable Chaqueño exhibe un escenario desafiante y tentador para los aventureros y los amantes de la naturaleza virgen. Expediciones en 4×4; travesías náuticas por los ríos Bermejo, Bermejito y Teuco; excursiones y aventuras de campamento; cada opción es tan cautivante como las demás, y despierta por igual la adrenalina en su ejecutor.

Descubriendo el Impenetrable
Ubicado al norte de la Provincia de Chaco y ocupando los departamentos de Almirante Brown y General Güemes, El Impenetrable abarca alrededor de 4 millones de hectáreas de agreste e inhóspita naturaleza. Con la fascinación de los ambientes no explorados en su totalidad, tiene facetas diferentes y atrapantes.

Un inmenso y enmarañado tapiz verde cubre el relieve árido que se empeña en acompañar el paseo por el norte chaqueño. Los caminos se internan y se pierden entre ese tejido de grandes árboles, vegetación arbustiva, coloridas flores silvestres y algunos esteros pantanosos.

A grandes distancias una de otra, las localidades que se alzan en la región permiten descubrir la cultura de los habitantes originarios. Comunidades tobas y wichis construyen sus casas utilizando paja, barro, y troncos que obtienen del monte; conservan las tradiciones y costumbres de sus ancestros; y ofrecen las artesanías como un recuerdo del paso por estas tierras.

Los paisajes resultan ideales para disfrutar del Turismo aventura, con actividades diversas y para todos los gustos. Opciones en tierra y agua se brindan para lograr el contacto con el impactante ambiente: travesías en lancha o en catamarán por los ríos; safaris fotográficos que permiten inmortalizar las postales más sorprendentes; observación de aves; cabalgatas por senderos agrestes; son sólo algunas de las alternativas con las que te deleitarás.

Parque Nacional Chaco
Ubicado a 120 kilómetros de Resistencia, el Parque Nacional Chaco extiende sus 15 mil hectáreas para proteger una porción de la diversidad del Chaco Oriental. Creado en 1954, preserva los montes de quebracho colorado que comenzaban a extinguirse debido a la tala indiscriminada.

El paisaje se conforma con esteros cubiertos de repollitos de agua y camalotes; lagunas que se forman con las intensas lluvias y desaparecen en la época de sequía; zonas misteriosas de bosque impenetrable; sabana de palmeras…todo custodiado por los altos quebrachos que pueden llegar a medir hasta 15 metros de altura. Postales que cambian al ritmo de la naturaleza invaden este tesoro verde de la Provincia de Chaco.

Diversas especies faunísticas se adueñan de este Parque, destacándose entre ellas algunos depredadores grandes como el puma, el gato moro y el hurón mayor; también se encuentra el pecarí de collar, el guazuncho, el carayá o mono silbador, el aguará guazú, entre otros que le otorgan el ritmo y el sonido a este ambiente aparentemente estático.

Si deseas visitar este templo natural pueden optar por un sendero de 12 kilómetros que se lanza por el monte y culmina en la Laguna Panza de Cabra. Este recorrido permite deleitarse con espectaculares avistajes de aves. Se destacan el chajá, lechuzas, urracas paraguayas y moradas, el pacaá y las garzas.

La otra alternativa es tomar un sendero de 2 kilómetros, que parte desde el Centro de Interpretación y permite apreciar en detalle toda la flora. Y hay más por descubrir…el tercer itinerario propone llegar hasta las lagunas Carpincho y Yacaré: prestando mucha atención, las tortugas acuáticas, las ranas, y hasta algunas coralinas punteadas se dejarán ver.

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