En el marco del programa sanitario 2025, el Municipio de Río Grande avanza con un operativo de Vigilancia Epidemiológica Activa en aves de traspatio. El objetivo es detectar la presencia de Influenza Aviar y Enfermedad de Newcastle, dos patologías de alto impacto en la producción avícola.
La iniciativa se desarrolla de manera articulada entre la Dirección de Desarrollo Pecuario —dependiente de la Secretaría de Desarrollo Productivo— y la Dirección de Sanidad Animal de SENASA. A través de un trabajo conjunto con productores y productoras locales, se fortalece el programa “RGA Avícola”, que promueve la producción de huevos agroecológicos y la cría de gallinas ponedoras en la ciudad.
El operativo se extenderá hasta el 31 de octubre e incluye el muestreo de 343 predios distribuidos en distintas provincias del país, conforme al cronograma establecido por los Centros Regionales y Oficinas Locales de SENASA.
Desde el Municipio destacaron que este tipo de acciones no solo apuntan a garantizar la sanidad animal, sino también a mejorar la calidad e inocuidad de los productos destinados al consumo local. Además, el programa “RGA Avícola” promueve el ordenamiento productivo, sanitario y ambiental del sector, el acompañamiento técnico a los productores, la incorporación de buenas prácticas avícolas y la promoción de productos frescos y locales.
Facundo Armas, secretario de Desarrollo Productivo, resaltó: “El sector avícola de Río Grande posee un gran potencial que crece día a día. Hoy vemos grupos asociativos que comercializan productos frescos y locales en ferias y puntos de venta municipales, algo impensado hace apenas cinco años”.
El funcionario subrayó la importancia del trabajo conjunto con instituciones como SENASA e INTA: “Estamos realizando sangrados en aves por primera vez en la historia. Esto nos permitirá prevenir enfermedades y garantizar alimentos sanos para nuestra comunidad”.
Por último, desde el Municipio remarcaron el compromiso de los productores, quienes abren las puertas de sus predios para facilitar los muestreos. La vigilancia activa, aseguraron, es clave para sostener un sistema de alerta temprana eficaz y proteger tanto la producción como la salud pública.