El pasaporte argentino continúa ganando fuerza a nivel global y se ubica entre los más poderosos de la región. Actualmente, permite el ingreso sin visa o con trámite simplificado a 170 países y territorios, de acuerdo al último informe del ranking Henley, que evalúa el acceso internacional de los documentos de viaje.
Este nuevo posicionamiento implica que cada vez más argentinos pueden viajar sin necesidad de hacer trámites adicionales, lo que representa una gran ventaja tanto para el turismo como para intercambios laborales, académicos y culturales.
El impacto del pasaporte argentino
El documento nacional escaló posiciones en los últimos años y hoy se ubica en el puesto 16 del mundo, a la par de países como Brasil, Israel y Hong Kong. Gracias a los acuerdos bilaterales y la buena reputación internacional, los ciudadanos argentinos pueden ingresar sin visa previa a:
Europa: casi todos los países del espacio Schengen, Reino Unido, Rusia, Turquía y más.
América: libre circulación en gran parte de Sudamérica y Centroamérica.
Asia: destinos como Japón, Corea del Sur, Tailandia, Malasia e India permiten la entrada con pasaporte o visa a la llegada.
Oceanía: varios países insulares permiten el ingreso sin visado.
China: desde junio, Argentina está exenta de visa para estadías de hasta 30 días, lo que marca un hito en la relación bilateral.
Requisitos básicos
A pesar de no necesitar visa en estos destinos, sigue siendo importante contar con:
Pasaporte vigente con al menos seis meses de validez.
Pasaje de ida y vuelta.
En algunos casos, comprobantes de alojamiento o fondos económicos suficientes.
Un beneficio para aprovechar
La posibilidad de ingresar sin visado a tantos países convierte al pasaporte argentino en una herramienta clave para quienes desean explorar el mundo, trabajar en el exterior o establecer vínculos culturales y comerciales. Mientras algunos países como Estados Unidos y Canadá aún mantienen exigencias de visado, el avance en materia diplomática abre la puerta a futuras negociaciones.