El Gobierno nacional oficializó un nuevo incremento en los impuestos a los combustibles líquidos, medida que comenzará a regir a partir del 1 de septiembre de 2025. La disposición quedó establecida en el Decreto 617/2025, publicado este viernes en el Boletín Oficial.
La actualización corresponde al tercer trimestre del año y tendrá un impacto directo en el precio final de la nafta y el gasoil, productos esenciales para el transporte y la actividad económica en general.
De acuerdo con lo informado, la suba responde al cronograma de actualización de los gravámenes específicos que se aplican sobre los combustibles, mecanismo que busca compensar los efectos de la inflación acumulada.
Este aumento se suma a los ya implementados en meses anteriores y genera preocupación en distintos sectores productivos, particularmente en el transporte de cargas y pasajeros, donde el combustible representa uno de los principales costos operativos.
Con la entrada en vigencia de la medida, las estaciones de servicio de todo el país deberán actualizar sus valores en surtidor, lo que podría reflejarse en una nueva presión sobre la canasta básica y en los costos de distribución de bienes y servicios.