El glaciar cercano a Ushuaia presenta un marcado retroceso y desprendimientos de hielo. Especialistas advierten sobre riesgos para quienes transiten por la zona y piden extremar precauciones.
Ante el escenario de inestabilidad que atraviesa el glaciar Ojo del Albino, ubicado en las cercanías de la ciudad de Ushuaia, se recomienda a visitantes y caminantes mantenerse en los senderos habilitados y evitar el acercamiento directo al sector, con el objetivo de preservar la seguridad y la integridad física de las personas.
Al igual que otros glaciares de la cordillera Oriental Fueguina, el Ojo del Albino evidencia un proceso sostenido de retroceso.
En este caso, la situación se ve agravada por un rápido desagote de agua, fenómeno que quedó reflejado en imágenes satelitales recientes donde se observa un crecimiento significativo de la laguna ubicada frente al glaciar.
Especialistas en recursos hídricos señalaron que en el frente del glaciar se detecta la separación de grandes bloques de hielo y la aparición de grietas de tensión.
Este comportamiento estaría vinculado a un aumento en la velocidad de desplazamiento del hielo hacia la laguna, lo que vuelve al glaciar más dinámico y eleva la probabilidad de desprendimientos, especialmente por la pérdida de espesor y posibles efectos de flotación.
Este tipo de dinámica es habitual en glaciares que están en contacto directo con cuerpos de agua y suele intensificarse durante los meses de temperaturas más elevadas, como la primavera y el verano.
En los próximos días se llevará adelante un relevamiento técnico en el área para evaluar el estado actual del glaciar y actualizar la información disponible.
A partir de los resultados, se informarán eventuales medidas relacionadas con el acceso y la permanencia en las inmediaciones del glaciar Ojo del Albino.






























