Algunos descubrimientos que cambiaron la historia de la medicina (*)

Entender como funciona nuestro cuerpo y como la historia del conocimiento nos ha llevado a entender cómo es que somos y cómo funcionamos hace parte del cuidado individual y colectivo de nosotros como especie. Aquí algunas curiosidades que aportaron los pueblos de la historia y que, en su momento, revolucionaron su época e impactaron hasta nuestros días.

– Los especialistas médicos aparecieron en tiempos del antiguo Egipto. La medicina se enseñaba en las casas de la vida adjuntas a los templos. El sistema de cuidados médicos era un servicio público gratuito: por lo tanto, accesible para todos; general: para toda clase social; nacional: disponible en todo el país y dispuesto en cualquier momento.

– Muchas de las palabras que hoy utilizamos en medicina provienen de los griegos.
Macaón y Podalirio, que atienden a los heridos griegos en la guerra de Troya, son los dos primeros médicos griegos cuyo nombre conocemos. La Ilíada los recuerda como «dos buenos médicos» en el ejército del rey Agamenón.

La figura que marca con su magisterio y sus escritos la etapa que llamamos «técnica» o «científica» de la medicina griega es la de Hipócrates, que vivió más o menos entre 440 y 360 a.C. En su isla natal de Cos fundó la escuela profesional que llevaría su nombre y donde compuso los primeros «tratados hipocráticos», que son el origen del Corpus hipocrático, una variada colección de casi sesenta textos médicos que formaron una biblioteca pionera especializada en la teoría y la práctica de la curación.

– Los árabes fueron quienes descubrieron el funcionamiento de la visión humana.
Irónicamente, el fracaso en cumplir con una tarea que le encomendó el califa fue lo que le garantizó el tiempo y aislamiento que Alhazen, como muchos estudiosos antiguos y modernos, necesitaba para concentrarse en sus estudios.

Fue durante esos sombríos días de encarcelamiento en Egipto entre 1011 y 1021que hizo su deslumbrante descubrimiento.

En medio de la oscuridad de su celda, un rayo de luz se colaba por un diminuto hueco, proyectando una imagen del mundo exterior sobre la pared opuesta.

Alhazen hizo experimentos que probaron que la luz viaja en línea recta y crea imágenes cuando llega a nuestros ojos.

– En la antigua Grecia la palabra “dieta” significaba “estilo de vida”.
Proviene del griego “dayta”. Puede usarse también como sinónimo de “régimen alimenticio”, refiriéndose básicamente a la corrección en la ingesta de los alimentos que se le suministra a un organismo durante un lapso de 24 horas.

– Las gafas son un invento de la Edad Media.
Se estima así que los primeros lentes se fabricaron alrededor de 1286.
El obituario del fraile Alessandro della Spina mencionaba en 1313 que “cuando otro fue el primero en inventar los anteojos y no quiso comunicar la invención a los demás, él (Spina) por sí mismo los hizo y los compartió con todos”. De modo que se cree que él fue el responsable. Era un sacerdote del Monasterio Dominicano de Sta. Catalina en Pisa.

– En la escuela medieval de Salerno había médicas, estudiantes mujeres y profesoras.
La entidad nació en el siglo IX a partir de un antiguo hospital fundado por monjes benedictinos unos doscientos años antes. Ambos sexos debían estudiar 5 años de medicina y 3 de lógica, así como pasar otro haciendo prácticas con un veterano y realizar autopsias periódicamente.

Muchos estudiosos consideran a Salerno la primera Universidad del mundo.

– Los aztecas practicaban a diario unos ejercicios muy parecidos al yoga.
Para definir lo que es una vida que valga la pena ser vivida, los aztecas usaban la palabra neltiliztli, que puede traducirse como “arraigada” o “enraizada”. Esta vida arraigada podía alcanzarse en cuatro niveles.

El primer nivel “comienza con el propio cuerpo, algo que a menudo se pasa por alto en la tradición europea, preocupada por la razón y la mente”, afirmó el filósofo.

Para ello, los aztecas tenían un régimen de ejercicios diarios sorprendentemente similar al yoga.

El segundo nivel se dedicaba a la psiquis, el tercero a la comuniad y el cuarto a la naturaleza.

– La iglesia católica permitió diseccionar cadáveres a médicos y artistas durante el Renacimiento.
Uno de los mitos subyacentes a la disección con fines de investigación, es la prohibición de la iglesia católica, lo cual al parecer fue malinterpretación a la bula papal de Bonifacio VIII, ya que el documento eclesiástico sólo establecía la prohibición al desmembramiento y hervor de los cuerpos para transportar los restos óseos, ya que este procedimiento era de uso común en las cruzadas, para el traslado de los restos de los caídos y darles sepultura en Europa.

– Descubrimientos como la penicilina y el genoma humano fueron los impactos de los siglos XIX y XX. Asimismo la irrupción de Florence Nightingale y, con ella, los inicios de la enfermería como recurso fundamental para el acompañamiento del paciente. Aunque florentina, se educó en Inglaterra y fue la primera mujer admitida en la Royal Statistical Society. Sentó los principios de la enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres y fue inspiración para la creación de la Cruz Roja.

(*) Por Diana Uribe, periodista e historiadora, conductora de la serie de Historia de la Medicina