Desde este lunes, todas las indicaciones médicas en Argentina —incluyendo estudios, prácticas y dispositivos— deberán emitirse de forma digital. Así lo establece la nueva resolución del Ministerio de Salud, que extiende el uso obligatorio de la receta electrónica a todo el circuito sanitario.
La medida forma parte del proceso de modernización iniciado meses atrás, cuando comenzó a exigirse este formato para la prescripción de medicamentos. Ahora, la norma alcanza también a órdenes de laboratorio, imágenes, derivaciones, procedimientos y elementos médicos, entre otros.
El nuevo esquema busca unificar los registros, mejorar la trazabilidad y fortalecer el control del sistema de salud. Cada receta electrónica tendrá una Clave Única de Identificación de Receta (CUIR), que permitirá evitar fraudes, detectar duplicaciones y garantizar mayor seguridad.
Además, las plataformas digitales utilizadas deberán estar registradas en el ReNaPDiS (Registro Nacional de Plataformas Digitales de Salud) y ser interoperables entre sí, sin importar la cobertura médica del paciente. También se establece que todas las indicaciones deberán estar vinculadas al número de CUIL como identificador del beneficiario.
Se prevén excepciones para zonas con escasa conectividad o ante situaciones de fuerza mayor, donde se podrá seguir utilizando la receta en papel.
Con esta iniciativa, se busca consolidar un sistema más eficiente y transparente, que permita un mejor seguimiento de tratamientos y evite errores comunes en la prescripción médica. La medida también prevé un régimen especial para recetas archivadas y controladas, como psicotrópicos y estupefacientes, que deberán ser digitalizadas y conservadas durante al menos tres años.
El proceso será gradual y acompañado por el Estado, con instancias de capacitación y adecuación tecnológica para profesionales, instituciones y farmacias.