Ante el incremento de casos de moquillo canino registrados en Río Grande, se reiteraron una serie de recomendaciones destinadas a prevenir nuevos contagios y proteger la salud de los animales de compañía.
El moquillo es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los perros y que no se transmite a las personas. Su propagación puede producirse mediante el contacto con animales infectados, por lo que resulta fundamental reducir las situaciones de exposición.
Entre las principales medidas preventivas se encuentra mantener a las mascotas con su esquema de vacunación completo y actualizado, además de evitar el contacto con perros que presenten signos de enfermedad o cuyo estado sanitario se desconozca.
La vacunación anual constituye una de las herramientas más importantes para prevenir el moquillo. La vacuna quíntuple incluye protección contra esta enfermedad y debe ser aplicada por profesionales veterinarios para garantizar una adecuada inmunización.
También se recomienda prestar especial atención a los animales que frecuentan plazas, espacios públicos u otros lugares donde pueden entrar en contacto con numerosos perros, especialmente si no cuentan con las vacunas correspondientes.
La higiene de los espacios donde permanecen las mascotas también cumple un rol importante. Se aconseja realizar una limpieza frecuente de patios, caniles y otros sectores, utilizando productos adecuados para la desinfección, como aquellos a base de amonio cuaternario o hipoclorito.
Ante cualquier cambio en el comportamiento o estado de salud del animal, es importante realizar una consulta veterinaria. Si aparecen síntomas compatibles con moquillo, se recomienda mantenerlo separado de otros perros para evitar posibles contagios.
Entre los signos que pueden generar sospecha se encuentran alteraciones respiratorias, secreciones, decaimiento y otros cambios en el estado general del animal. La evaluación profesional permitirá determinar el diagnóstico y establecer el tratamiento correspondiente.
Asimismo, se solicita evitar el contacto entre perros sanos y aquellos que presenten síntomas, especialmente mientras no se conozca su diagnóstico. La prevención resulta clave para limitar la circulación del virus.
En caso de detectar perros en la vía pública con signos compatibles con moquillo, se encuentra disponible la línea 147 de Atención Ciudadana, donde se puede informar la situación para que sea evaluada por los equipos correspondientes.
La responsabilidad de los propietarios, junto con la vacunación, la higiene y la atención veterinaria oportuna, son factores fundamentales para reducir la propagación del moquillo y proteger a la población canina de la ciudad.





























