El gobernador Gustavo Melella firmó el decreto que establece por un período de 12 meses la Emergencia Salarial Docente, una medida que busca generar herramientas para avanzar en la recomposición de los ingresos del sector educativo.
La disposición se enmarca en los compromisos alcanzados durante la Mesa Técnica del 14 de septiembre, donde se analizaron alternativas vinculadas a la situación salarial y al funcionamiento del sistema educativo.
A partir de esta declaración, las áreas de Educación y Economía deberán elaborar informes técnicos sobre la evolución del poder adquisitivo y la composición de los salarios docentes, además de analizar posibles mecanismos de recomposición.
El decreto también contempla la posibilidad de realizar las adecuaciones presupuestarias necesarias, respetando los créditos disponibles y las normas vigentes.
Desde el área educativa señalaron que la medida permitirá avanzar en términos administrativos sobre los puntos discutidos en la mesa de diálogo con los representantes del sector docente.
El ministro de Educación, Pablo López Silva, sostuvo que el decreto constituye una herramienta para transformar los compromisos asumidos en acciones concretas, dentro del proceso de diálogo iniciado con los trabajadores de la educación.
La emergencia tendrá una vigencia de un año y permitirá evaluar durante ese período la evolución de las variables salariales y definir eventuales medidas destinadas a fortalecer las remuneraciones docentes.
La medida forma parte de una propuesta integral que contempla aspectos salariales y educativos, con el objetivo de avanzar en soluciones para el sector y dar continuidad al proceso de diálogo con la comunidad educativa.





























