La conquista de Lula de 10 millones de votos extras en el balotaje en Brasil no prueba un fraude

2026-10-30 15:34:16 - MUNDO

En un giro inesperado, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva fue reelecto en Brasil el 25 de octubre de 2026, al obtener 10,3 millones de votos adicionales respecto a la primera vuelta. Desde entonces, mensajes publicados más de 2.000 veces en las redes sociales afirman que "no dan los números" para que Lula haya aumentado su votación en esa dimensión, y por tanto se produjo un fraude. Pero con la reducción de abstenciones y los votos en blanco y nulos, más los sufragios de terceros partidos, el mandatario y su rival Flávio Bolsonaro disputaron 14 millones de votos adicionales en la segunda vuelta.

"Uno de los robos más flagrantes de la historia de la democracia mundial. En primera vuelta Bolsonaro sacó 56104503 votos y ahora sacó 59745429. Lula en primera vuelta saco 53879538 y ahora 64108864", comenta un usuario en X. Y agrega: "Ahora votaron 3 millones más que en primera pero Lula sacó 11 millones más de votos? Ni siquiera dan los números, para mí acá hubo fraude".

Otro usuario comenta que "la participación electoral solo aumentó 1,9%, votantes 1ra.vuelta 125.275.835, 2da.vuelta 128.236.074, solo 2.960.239 más".

Mensajes similares fueron compartidos en la misma red social y en TikTok.

Políticos brasileños, como el exdiputado federal Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio, también difundieron una narrativa en ese sentido y calificó de "imposible" e "inaceptable" que Lula haya sumado más de 10 millones de votos en esta ronda.

Captura de pantalla de una publicación en X tomada el 29 de octubre de 2026

El 25 de octubre, el presidente Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), fue reelecto para un cuarto mandato. Con un aumento de más de 10 millones de votos en el balotaje, se convirtió en el primer candidato en ganar unas elecciones presidenciales tras haber sido derrotado en la primera vuelta.

Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), no reconoció el resultado de las elecciones y afirmó que "hubo una ruptura total de la isonomía" durante la jornada electoral, en referencia a la decisión del juez Cristiano Zanín, del Supremo Tribunal Federal (STF), de extender dos horas más el horario de votación.

Sin embargo, la prórroga se produjo tras las solicitudes presentadas por ambas campañas ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), pero como esta corte tardó en tomar una decisión, el PT acudió al STF.

A pesar de las afirmaciones de Bolsonaro, el TSE confirmó que solo se contabilizaron unos 34.000 votos después de las 17H00, hora en la que tradicionalmente se cierran las urnas. Esta cifra no es suficiente para alterar el resultado electoral, que se decidió por una diferencia de 4,4 millones de votos a favor de Lula.

En este contexto, publicaciones en redes sociales aseguran que "los números no dan" y por ello se ha producido "un fraude".

Pero carece de sustento. De la primera a la segunda vuelta ( 1 y 2), el número de votos en blanco o nulos disminuyó, lo que garantizó 1,8 millones de votos válidos adicionales. Además la abstención también desde un máximo histórico en la primera ronda, hasta el porcentaje más bajo de los últimos 20 años en el balotaje, lo que representa una diferencia de 2,9 millones de votantes.

A ello se suman los más de 9,3 millones de votos obtenidos por los demás candidatos en la primera vuelta, la llamada tercera vía. Por lo tanto, Bolsonaro y Lula disputaban aproximadamente 14 millones de votos adicionales en el balotaje presidencial.

Las cifras reflejan que cada candidato aumentó su votación: Lula obtuvo aproximadamente 10,3 millones de votos adicionales, mientras que Flávio experimentó un incremento de 3,7 millones.

Glauco Peres, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Sao Paulo (USP), explicó que, si bien aún es demasiado pronto para determinar con exactitud el resultado electoral, la movilización en las calles jugó un papel fundamental en el crecimiento de Lula, después de lo que consideró, una campaña "tibia" hasta la primera vuelta.

Rumbo al balotaje hubo un giro. "Todo empezó en las redes", dijo, refiriéndose al "Ejército de Lula", un canal de WhatsApp liderado por el diputado federal André Janones, que acumuló más de 10 millones de seguidores en tres semanas.

"Pero luego [la movilización] salió a las calles. Se acercó al aspecto humano de la política de convencer a las personas una por una. Esto dio lugar al menor índice de abstención de las elecciones recientes en Brasil, en gran parte gracias a esto: a que la gente se involucró, se comprometió, dejó de ser solo una decisión individual".

Tras la primera vuelta el 4 de octubre, las manifestaciones en apoyo a la reelección de Lula, organizadas principalmente por movimientos estudiantiles, congregaron a multitudes en varias capitales brasileñas.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sostiene una copia de la Constitución y una bandera brasileña durante un mitin en Copacabana, Rio de Janeiro, el 24 de octubre de 2026, la víspera del balotaje presidencial (AFP / MAURO PIMENTEL).

MAURO PIMENTELAFP

Bruno Schaefer, co-coordinador del Laboratorio de Seguimiento y Evaluación de Políticas y Elecciones de la Universidad Estatal de Rio de Janeiro (UERJ), coincidió en que la baja movilización previa al balotaje explica el nivel de abstención y la ventaja de Bolsonaro.

"En la segunda vuelta, la gente da un giro, con una movilización muy grande, especialmente en la campaña de Lula, con el aumento de su presencia en las redes sociales y la movilización callejera. Y el candidato Flávio Bolsonaro se dio a conocer, y al darse a conocer, fue rechazado", afirmó.

Las publicaciones alegan una supuesta contradicción en el desempeño del presidente Lula en las dos vueltas, teniendo en cuenta las encuestas publicadas en vísperas del balotaje que indicaban que la mayoría de los votos de los candidatos de terceros partidos serían para Flávio Bolsonaro.

Sin embargo, Schaefer afirma que las encuestas no lograron captar una tendencia "cada vez más frecuente en las elecciones con [presencia] de redes sociales": la movilización antes de la votación.

Un sondeo publicado por la firma Quaest tras la primera vuelta indicó que el 10% de los votantes de Flávio Bolsonaro decidieron su voto el mismo día de las elecciones.

Además, Schaefer señaló que el rechazo al senador —también identificado por Quaest— explica el escaso crecimiento del candidato entre las dos rondas y una probable preferencia de los votantes de terceros partidos por Lula.

"En las encuestas de opinión, [el número de votantes de terceros partidos entrevistados] es muy pequeño, por ello el margen de error sube mucho. No se puede decir, por lo tanto, que este movimiento sea improbable", afirmó. "Las acusaciones de fraude me parecen completamente infundadas. Esta remontada impresionante tiene mucho más que ver con la movilización de un lado y la desmovilización del otro".

En las elecciones brasileñas hay casos similares al crecimiento de Lula en el balotaje. En 2014, Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien competía con la entonces presidenta Dilma Rousseff (PT) por la Presidencia de la República, obtuvo más de 16 millones de votos entre la primera y la segunda vuelta. Dilma, que ganó la primera vuelta con más de 8 millones de votos de ventaja sobre su oponente, vio reducida su ventaja a 3,5 millones, aunque fue reelecta.

En 2018, Fernando Haddad, candidato presidencial del PT, obtuvo más de 15 millones de votos entre la primera y la segunda vuelta. Aun así, perdió las elecciones ante Jair Bolsonaro.

La AFP ya ha verificado otras afirmaciones relacionadas a las elecciones presidenciales de Brasil en 2026.

Páginas de resultados de la TSE ( 1, 2)

Perfil de Glauco Peres

Perfil de Bruno Schaefer

Artículos sobre los votos de Neves y Haddad ( 1 , 2)

Fuente: perma.cc