La futura Base Naval Integrada de Ushuaia podría convertirse en un punto de apoyo para el despliegue de los nuevos cazas F-16 de la Fuerza Aérea Argentina, dentro de un esquema de vigilancia y protección del Atlántico Sur.
La posibilidad fue mencionada este martes por el vocero presidencial Adrián Ravier, quien brindó detalles sobre las funciones que tendrá la infraestructura proyectada para Tierra del Fuego. Según explicó, la base tendrá un rol logístico estratégico y estará vinculada tanto con las operaciones en el Atlántico Sur como con el apoyo a las actividades antárticas.
El funcionario señaló que el futuro complejo contará con capacidades destinadas a brindar protección naval y aérea, contemplando la participación de los aviones de patrulla marítima P-3 Orión y de los nuevos F-16 incorporados por la Argentina.
De acuerdo con la información difundida, la cercanía entre la futura Base Naval Integrada y el Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas de Ushuaia permitiría analizar en el futuro la utilización de esas instalaciones para operaciones aéreas, aunque serían necesarias adecuaciones en la pista, infraestructura y servicios asociados.
El proyecto se suma a la planificación de la Fuerza Aérea para ampliar progresivamente la presencia de sus nuevas aeronaves en distintos puntos del país. Actualmente, los F-16 tienen previsto iniciar su incorporación operativa desde el Área Material Río Cuarto, mientras que también se contemplan trabajos de infraestructura en la VI Brigada Aérea de Tandil y en otras instalaciones del sur argentino.
En paralelo, la Argentina avanza con la incorporación de aeronaves P-3 Orión, destinadas a tareas de vigilancia y patrullaje marítimo. La combinación de estas capacidades permitiría ampliar las herramientas disponibles para el control del espacio marítimo y la vigilancia de los recursos en el Atlántico Sur.
La futura base también está pensada como un punto de apoyo para la logística antártica, además de concentrar infraestructura naval y otras instalaciones destinadas a fortalecer la presencia argentina en el extremo sur del territorio nacional.
La construcción de la Base Naval Integrada está prevista para comenzar en los próximos años. Según información publicada este martes, el inicio de las obras está proyectado para mediados de 2027, mientras que la finalización se estima para 2029.
De concretarse las adaptaciones necesarias y el esquema operativo anunciado, Tierra del Fuego podría adquirir un nuevo papel dentro del dispositivo de vigilancia y defensa argentino en el Atlántico Sur, con Ushuaia como uno de los puntos centrales de apoyo logístico.