Un viaje turístico por el Atlántico se convirtió en una emergencia sanitaria internacional luego de que se registraran al menos tres muertes vinculadas a un presunto brote de hantavirus en un crucero que había zarpado desde Ushuaia.
El episodio ocurrió a bordo del buque MV Hondius, que inició su travesía el 20 de marzo con destino a Cabo Verde. Según confirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos una de las infecciones fue verificada por laboratorio, mientras que otros cinco casos permanecen bajo sospecha.
De acuerdo a los reportes oficiales, seis personas resultaron afectadas por la enfermedad: tres fallecieron, una permanece internada en terapia intensiva en Sudáfrica y otros dos casos continúan siendo evaluados a bordo del barco.
El primer caso detectado fue el de un pasajero de 70 años que presentó síntomas durante la travesía y murió en el crucero. Posteriormente, su pareja también enfermó y falleció tras ser evacuada a un hospital en Johannesburgo. Una tercera víctima murió en el propio buque, mientras las autoridades sanitarias internacionales trabajan para determinar el origen del contagio.
El hantavirus es una enfermedad transmitida principalmente por el contacto con roedores infectados o sus fluidos, y puede provocar cuadros respiratorios graves. Ante la situación, la OMS coordina acciones con distintos países para asistir a los pasajeros, evaluar riesgos y organizar eventuales evacuaciones médicas.
El crucero, que transportaba cerca de 170 pasajeros y 70 tripulantes, permanece bajo monitoreo mientras se define cómo continuará su itinerario. La investigación sigue en curso y busca esclarecer cómo se originó el brote en medio del viaje.