El presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luis Iglesias, se refirió a la reciente modificación de la Ley 1355, que habilita el cultivo de salmónidos en Tierra del Fuego, y sostuvo que se trata de una medida que busca “equilibrar el cuidado del ambiente con la necesidad de generar empleo y atraer inversiones”.
“La discusión no debe ser si producimos o no, sino cómo lo hacemos. La clave está en hacerlo de manera responsable, respetando el entorno natural y pensando en el futuro de nuestra comunidad”, expresó Iglesias. Y agregó: “Hoy más que nunca, necesitamos ampliar nuestra matriz productiva”.
Desde la Cámara de Comercio destacaron que esta apertura representa una oportunidad concreta para Río Grande y toda la zona norte de la provincia, que históricamente ha dependido de la industria electrónica y el empleo público.
Iglesias remarcó que “en muchas partes del mundo esta actividad se realiza con estándares de calidad y sostenibilidad que pueden aplicarse perfectamente en la provincia”. En ese sentido, pidió dejar de lado “falsas dicotomías entre producción y ambiente”.
La reforma de la ley establece que cualquier proyecto deberá cumplir con evaluaciones de impacto ambiental, controles estrictos y marcos regulatorios adecuados, lo que, según los defensores de la iniciativa, garantiza una implementación segura y supervisada.
La mirada del sector empresarial apunta a diversificar la economía local, generar nuevas fuentes de trabajo y posicionar a Tierra del Fuego como un polo de desarrollo responsable en materia de acuicultura.