La investigación judicial por la muerte de Tayron, el niño de 3 años que falleció el pasado 20 de agosto en el Hospital Regional Río Grande, incorporó una nueva medida destinada a determinar con precisión las circunstancias que rodearon su fallecimiento.
Durante este miércoles se llevó adelante la exhumación del cuerpo del pequeño, procedimiento que permitirá realizar posteriormente una autopsia forense. El estudio será clave para obtener nuevos elementos que permitan establecer las causas concretas de la muerte.
La medida fue dispuesta en el marco de una causa judicial en la que se analiza una presunta mala praxis médica. Se trata, por el momento, de una hipótesis que deberá ser corroborada o descartada a partir de las pruebas que se incorporen al expediente.
Los peritos tendrán a su cargo el análisis de los restos y de aquellos elementos que puedan aportar información relevante sobre el estado de salud de Tayron y la evolución que tuvo durante el período en que recibió atención médica.
Paralelamente, la investigación contempla el análisis de la historia clínica, estudios, informes médicos y demás documentación vinculada con la atención que recibió el niño antes de su fallecimiento.
Uno de los principales objetivos de la pesquisa será establecer si el desenlace respondió a una complicación inevitable o si, eventualmente, pudo existir alguna conducta, omisión o intervención que haya tenido incidencia en el resultado.
Los resultados de la autopsia forense podrían convertirse en una pieza fundamental para orientar las próximas medidas judiciales y determinar si existen elementos suficientes para atribuir algún tipo de responsabilidad.
Para la familia de Tayron, la exhumación representa una instancia especialmente dolorosa, mientras aguarda respuestas sobre lo ocurrido con el pequeño.
La Justicia deberá ahora avanzar con las pericias y reunir la totalidad de los elementos necesarios para reconstruir las últimas horas y establecer, con respaldo científico y documental, qué ocurrió y cuáles fueron las causas que provocaron la muerte del niño.
La investigación continúa abierta y será el resultado de las pruebas el que permita determinar si existieron responsabilidades o si, por el contrario, el fallecimiento se produjo como consecuencia de una complicación que no pudo ser evitada.